Placas solares en nave industrial: qué necesitas calcular antes de instalar

Instalar placas solares en una nave industrial puede reducir considerablemente la electricidad que una empresa compra de la red. Pero antes de pedir presupuestos o decidir cuántos paneles colocar, hay algo que conviene tener claro: no se trata de llenar la cubierta de placas, sino de instalar la potencia que realmente necesita el negocio.
Dos naves con la misma superficie pueden necesitar instalaciones muy diferentes. Una fábrica que trabaja durante el día aprovecha la generación solar de una forma distinta a un almacén refrigerado que consume electricidad las 24 horas.
Por eso, antes de instalar, hay que hacer algunos números.
1. ¿Cuántas placas solares necesita una nave industrial?
La superficie disponible es importante, pero no debería ser el único criterio para dimensionar la instalación.
Para calcular cuántos paneles solares necesita una nave industrial, hay que conocer tres cosas:
- Consumo eléctrico: cuántos kWh utiliza la empresa y cómo se distribuyen a lo largo del día.
- Superficie útil: qué parte de la cubierta puede aprovecharse realmente, teniendo en cuenta obstáculos, orientación y separaciones necesarias.
- Producción estimada: cuánta electricidad generaría la instalación según su ubicación, inclinación y características técnicas.
Una nave de 3.000 m² puede tener espacio para una instalación considerable, pero eso no significa que instalar la máxima potencia posible sea la opción más rentable.
Si buena parte de la producción solar se genera cuando la empresa apenas consume, aparecerán excedentes cuyo aprovechamiento económico puede ser inferior al de la energía consumida directamente.
El dimensionamiento debe partir del consumo, no únicamente de los metros cuadrados de cubierta.
2. Analiza cuándo consume electricidad tu empresa
Este es probablemente el cálculo más importante y uno de los que más condicionan la rentabilidad.
No basta con revisar el consumo anual de la factura. Necesitas conocer la curva de carga, es decir, cómo cambia la demanda eléctrica a lo largo del día.
Pensemos en dos empresas:
- Una nave logística concentra su actividad entre las 8:00 y las 18:00. Buena parte de su consumo puede coincidir con las horas de producción solar.
- Una instalación frigorífica mantiene sus equipos funcionando día y noche. Aunque consuma más electricidad al año, su aprovechamiento directo de la fotovoltaica será diferente.
La cuestión es saber qué porcentaje de la electricidad generada por las placas podrá consumir la empresa en el mismo momento.
Con Ecotrim puedes simular la generación fotovoltaica junto con los datos reales de consumo de la instalación y comprobar cómo se comportarían diferentes potencias antes de decidir.
3. Comprueba si la cubierta es adecuada
Antes de instalar placas solares en una nave industrial, hay que verificar que la cubierta permite hacerlo con seguridad.
No todas las cubiertas industriales tienen las mismas características. Algunas son ligeras, otras tienen lucernarios, equipos de climatización o zonas que deben mantenerse accesibles.
Los aspectos principales que debe revisar el proyecto técnico son:
- Capacidad estructural: si la cubierta puede soportar el peso de los paneles, la estructura de fijación y las acciones de viento y nieve.
- Orientación e inclinación: condicionan la producción solar a lo largo del año.
- Sombras y obstáculos: lucernarios, chimeneas, equipos y edificios próximos pueden reducir la superficie aprovechable.
- Estado de la cubierta: conviene resolver posibles problemas de conservación antes de instalar un sistema que permanecerá allí durante años.
La superficie útil puede ser bastante menor que la superficie total de la nave. Por eso, cualquier cálculo inicial de potencia debe confirmarse después mediante un estudio técnico.
4. Calcula qué ocurrirá con los excedentes solares
Cuando las placas producen más electricidad de la que necesita la empresa en ese momento, aparece un excedente.
Por ejemplo, una nave que trabaja de lunes a viernes puede generar electricidad durante el fin de semana aunque apenas tenga actividad.
¿Qué ocurre con esa energía?
Depende de la modalidad de autoconsumo y de las características de la instalación. Puede verterse a la red y recibir el tratamiento económico correspondiente, o evitarse el vertido mediante un sistema adecuado.
En España, el Real Decreto 244/2019 regula las modalidades de autoconsumo y el mecanismo de compensación simplificada, al que pueden acogerse las instalaciones que cumplan sus requisitos, entre ellos el límite de potencia de generación asociada de 100 kW.
Para una empresa, lo importante es calcular cuánta energía consumirá directamente, cuánta sobrará y qué valor económico tendrá cada parte.
También merece la pena estudiar si incorporar una batería permitiría aprovechar parte de esos excedentes en otros horarios. No siempre compensa: depende del consumo, los precios eléctricos y el coste del almacenamiento.
En nuestro artículo sobre excedentes de autoconsumo en empresas analizamos cuándo puede interesar compensarlos y cuándo almacenarlos.
¿Cuánto cuesta instalar placas solares en una nave industrial?
No existe un precio válido para todas las naves. El presupuesto depende de la potencia instalada, los equipos seleccionados, las características de la cubierta y las necesidades de conexión y adaptación eléctrica.
Pero para valorar la inversión no basta con conocer el presupuesto inicial.
Hay que calcular:
- Ahorro anual estimado: cuánto disminuirá la compra de electricidad de la red.
- Costes de operación y mantenimiento: cuánto costará mantener la instalación durante su vida útil.
- Periodo de recuperación o payback: cuánto tiempo se estima que tardará en recuperarse la inversión.
- TIR: qué rentabilidad ofrece el proyecto teniendo en cuenta sus flujos de caja.
También conviene comparar varios tamaños de instalación. Una fotovoltaica más grande puede generar más electricidad, pero no necesariamente proporcionar una rentabilidad superior.
Aquí es donde una simulación resulta especialmente útil: permite comparar configuraciones con los mismos datos de partida, en lugar de decidir únicamente por el precio por kWp instalado.
¿Merece la pena añadir baterías a una nave industrial?
Depende de cómo consuma electricidad la empresa y de qué se quiera conseguir con el almacenamiento.
Una batería puede almacenar parte de la producción fotovoltaica que no se utiliza durante el día para aprovecharla después. También puede participar en estrategias de gestión de la demanda, como la reducción de determinados picos de potencia.
Sin embargo, añadir almacenamiento supone una inversión adicional que hay que justificar.
Antes de incorporarlo conviene comparar la instalación con y sin batería, probar distintas capacidades y comprobar cómo cambian el ahorro, el payback y la TIR.
Ecotrim permite simular diferentes configuraciones de fotovoltaica y almacenamiento con datos de consumo y comparar equipos concretos para identificar qué solución ofrece mejores resultados técnicos y económicos.
Antes de instalar, compara varios escenarios
Una instalación fotovoltaica industrial debería dimensionarse pensando en cómo funciona realmente la empresa, no solo en el espacio disponible en su cubierta.
La diferencia entre instalar 100, 200 o 300 kWp puede ser importante, pero la decisión correcta depende de cuánto se aprovechará de cada instalación, qué excedentes generará y cuánto costará recuperar la inversión.
Con Ecotrim puedes comparar distintas potencias fotovoltaicas, estudiar la incorporación de baterías y calcular la rentabilidad de cada escenario antes de presentar o aprobar el proyecto.
Preguntas frecuentes sobre placas solares para naves industriales
Antes de instalar, compara varios escenarios